Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de 2020

Mi Nido Está Vacio !

¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho,    y dejar de amar al hijo que ha dado a luz?  Aun cuando ella lo olvidara,    ¡yo no te olvidaré!  Isaías 49: 15 Sé que muchas madres ya han pasado por este mismo dolor; como la mia, mis hermanas, mis amigas.  También sé que tengo la bendición de tener al lado mio a mi esposo.  También sé y entiendo que mis hijos están construyendo sus propios nidos y esto me hace felfiz, muy feliz, sobretodo porque sé que pronto recibiré mis coronas, como llama el libro de Proverbios a los nietos. Pero el día de ayer pude darme cuenta que el nido que construímos mi esposo y yo hace treinta  años quedó vacío.   Mis niños, esos que di a luz con tanto dolor y tanto amor, esos que amamanté entre mis brazos, esos que sin darme cuenta se iban soltando de mis manos, ya se hicieron hombres, con sus propios deseos.  Es  una sensación muy extraña,  ya no se oyen mas las riñas, las carcajadas, la bu...

¿Otra Vez?

Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, Romanos 8: 28 (a) Hay una situación muy incómoda, que por más que le saco el cuerpo vuelve a mí; he orado con todo mi corazón, me siento perdonada y perdoné. Pero pasó algo con respecto a ésto que me perturbó y me sacó de un hermoso tiempo que estaba teniendo.  Traté de no darle importancia, seguí haciendo lo mio, más había una voz dentro de mí distrayéndome que decía:  ¿de dónde salió esta idea? llamaré para averiguar.  Por supuesto estaba muy curiosa, sé que podría ser muy prudente al hacer mis averiguaciones, tentada de hacerlo, decidí orar.   En medio de mi oración pude darme cuenta que era el enemigo quien estaba detrás de todo ésto.  Le pedí a Dios que me ayudara y que no me permitiera distraerme ni sentirme afectada.  Continué trabajando y ahí, sin que yo moviera un dedo; no tuve que llamar, no tuve que enojarme, porque Dios mismo se encargó de que y...

Vuelve a llamarme

Mi página está en blanco, tratando de llenarla para tí. Pero no sé que decirte. Te busco, te busco y no te encuentro.  ¿En dónde estás? ¿Hasta dónde me fui que no puedo hallar el camino de regreso?  ¿Será que no puedo volver al primer amor? Llámame por mi nombre para que te pueda escuchar. Así por el sonido de tu voz podré seguir tu Camino. Ten misericordia de mí.  Mi corazón te desea como el sediento desea agua. Mi corazón te desea como el mendigo desea pan. Sáciame de tí. Sáciame de tu presencia. Pero sáciame de tal manera que no quede satisfecha. No quiero volver atrás. No quiero Volver atrás. Sin tí no me siento segura. Sin tí no me siento amada. Sin ti no me siento capaz. Ten misericordia de mí. Recuerda mi nombre. Vuelve a llamarme por mi nombre. Ese nombre que me diste. Cuando me pensaste en tu Corazón. Ten misericordia de mí. Perdona a esta sierva tuya que te falla una y otra vez.
Yo soy el Señor tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto.  Abre bien la boca, y te la llenaré.  Pero mi pueblo no me escuchó; Israel no quiso hacerme caso.  Por eso los abandoné a su obstinada voluntad, para que actuaran como mejor les pareciera.  Salmos 81: 10 - 12 Cuando los  hijos están pequeños y no hacen caso a alguna orden que como padres les hemos dado, tenemos la oportunidad de corregirlos.  ¿Pero qué pasa cuando los hijos  ya adultos hacen lo contrario a lo enseñado?, ¿no estamos como padres esperando que nos pidan ayuda para disponernos a hacer lo que nos piden?;  ¿Cómo se siente un padre cuando sus hijos ya adultos toman un camino incorrecto?,  ¿no duele hasta lo más profundo del ser?,  ¿no crees que así se duele tu Padre Creador por tí? Esto es lo que le pasó al pueblo de Israel, tomaron el camino equivocado, no prestaron atención a las enseñanzas de Dios, actuaron tonta y neciamente, no reconocieron a su Creador, a...

Obediencia no Sacrificios!

Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye.   Y, si sabemos que Dios oye todas nuestras oraciones, podemos estar seguros de que ya tenemos lo que le hemos pedido. 1 Juan 5: 14 - 15 A los trece días del mes de Marzo del año dos mil veinte, ¿Quién nos iba a decir que tendríamos que estar cada  quien en su casa por este ahora famoso "coronavirus", algunos en algo que le llaman aislamiento social otros en cuarentana, unos por deseo voluntario otros obligatoriamente.  De cualquier modo que sea ya han pasado trece días y aún no se ve un panorama claro, solo escuchamos de más contagiados y más muertes.   La misma raza humana estamos destrozando la tierra que con tanto amor Dios creó para nosotros.  Es increíble, primero los rumores de guerra, luego los desastres naturales que cada vez vienen más fuerte, la gente en algunos países muriéndose de hambre, y ahora esta peste. ¿Cómo ...
Entonces regresó a la casa de su padre, y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio llegar. Lleno de amor y de compasión, corrió hacia su hijo, lo abrazó y lo besó. Lucas 15: 20 Sobre las veredas de la calle, noté que habían unos animalitos muertos, realmente no me llamaba la atención hasta   que una mañana, cuando el sol ya salía pude ver la lo que pasaba. Estos animalitos son unas lombrices que viven bajo la tierra, se ven pequeños pero de acuerdo al tamaño cuando se estiran los he visto de hasta diez centímetros de largo, son delgadas y viscosas. Me da mucho pesar aunque no son bonitas; en los días húmedos y cuando el sol recién esta saliendo, ellas se dejan encandilar por el ambiente que les gusta y sólo siguen el camino por donde sienten placer, sin saber que lo que les espera al salir a la superficie es la muerte; al llegar a la vereda, cuando comienza a caerles el sol dejan de moverse, se secan y mueren.    Me di cuenta que así como aquellas lombri...
Como flechas en las manos del guerrero son los hijos de la juventud. Salmo 127: 4 ¿Alguna vez has tratado de lanzar una flecha?  mis brazos no tenían fuerzas para sostener el arco y jalar esa cuerda con la flecha.    Este pasaje, me trae a la mente un orgulloso guerrero, construyendo su arma de defensa, esa que le iba a salvar la vida, esa que iba a lanzar con todo su ser cuando tensara el arco,  esa madera de la flecha tendría que ser firme  y recta.  Leía que muchas veces no las conseguían así y ellas tenían que pasar por un proceso lento de calentamiento, esto era fundamental para que el vuelo de  la flecha, al ser lanzada, sea  preciso.     Mientras nuestros hijos son bebés (aunque lo sabemos,  es algo a lo que no le damos atención), en cierta manera, solo vivimos el presente, sin pensar en que ellos crecerán  y serán lanzados como flechas a la vida para  ser completamente independientes de nosotros los padre...