Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman,
Romanos 8: 28 (a)
Hay una situación muy incómoda, que por más que le saco el cuerpo vuelve a mí; he orado con todo mi corazón, me siento perdonada y perdoné.
Pero pasó algo con respecto a ésto que me perturbó y me sacó de un hermoso tiempo que estaba teniendo. Traté de no darle importancia, seguí haciendo lo mio, más había una voz dentro de mí distrayéndome que decía: ¿de dónde salió esta idea? llamaré para averiguar. Por supuesto estaba muy curiosa, sé que podría ser muy prudente al hacer mis averiguaciones, tentada de hacerlo, decidí orar.
En medio de mi oración pude darme cuenta que era el enemigo quien estaba detrás de todo ésto. Le pedí a Dios que me ayudara y que no me permitiera distraerme ni sentirme afectada. Continué trabajando y ahí, sin que yo moviera un dedo; no tuve que llamar, no tuve que enojarme, porque Dios mismo se encargó de que yo tuviera mi respuesta.
Además como dice la Palabra en Romanos 8, todo ayuda a bien a los que lo aman a Dios, gracias a esta situación, Dios me mostró ciertas áreas de mi vida en las cuales debo de trabajar. Gloria a su Nombre !!
¿Cómo sé que amo a Dios? Jesús mismo nos da la respuesta:
El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.
Juan 14: 21
Comentarios
Publicar un comentario