¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré!
Sé que muchas madres ya han pasado por este mismo dolor; como la mia, mis hermanas, mis amigas. También sé que tengo la bendición de tener al lado mio a mi esposo. También sé y entiendo que mis hijos están construyendo sus propios nidos y esto me hace felfiz, muy feliz, sobretodo porque sé que pronto recibiré mis coronas, como llama el libro de Proverbios a los nietos.
Pero el día de ayer pude darme cuenta que el nido que construímos mi esposo y yo hace treinta años quedó vacío.
Mis niños, esos que di a luz con tanto dolor y tanto amor, esos que amamanté entre mis brazos, esos que sin darme cuenta se iban soltando de mis manos, ya se hicieron hombres, con sus propios deseos. Es una sensación muy extraña, ya no se oyen mas las riñas, las carcajadas, la bulla, el ir y venir por la casa, el desorden ... ya nadie dice "MÁ". Ahora sólo hay un silencio que duele.
Sabes? Ahora que estoy sola, escuchando el sonido de mi teclado, contándote de mis sentimientos y mi dolor, esperando aunque sea una llamada o un mensaje de texto; esta tristeza que envuelve por no escuchar la voz de tus hijos desde que te levantas hasta que te acuestas, podría ser, minimamente, comparado con el dolor que Dios sufre como Padre cuando nos espera cada mañana, aunque sea un ratito, para oirnos decir: buenos dias "PÁ" y nosotros no llegamos ante su Presencia.
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