Nuevo Día, Nuevo Empezar
Abran las ventanas y contemplen el nuevo amanecer
El sol radiante nos anuncia que el día empezó
y hay otra oportunidad.
La brisa fresca habla de calma y de paz,
de esa que sobrepasa nuestro entendimiento,
de aquella que solo a los pies de Jesús podemos encontrar.
Abran las ventanas y perciban el olor de la hierba fresca bañada por el rocío.
Abran las ventanas que toda la creación
anuncia a su Creador.
12/05/2013
Y Todo Te Lo Debo a Tí, Señor Jesús
Mi Señor mi corazón reboza de emoción,
De alegría, de tranquilidad.
Realmente sobrepasa todo entendimiento.
Obras de maneras inesperadas.
Obras en los momentos precisos.
Cuando pensé que todo estaba perdido,
Mi corazón me dijo:
Espera en el Señor, y en ti esperé,
Cuando pensé que todo estaba perdido,
Recordé tus promesas.
... Y todo fue hecho según tu Palabra.
¿Te acuerdas mi Amado?
¿Te acuerdas mi amado, cuándo nos presentaron?
Tú ya me conocías desde antes.
Y yo sin darme cuenta como me mirabas.
Luego me invitaste a una fiesta,
¿Te acuerdas mi amado esa música bella en tu honor?
Y Tú tan contento de que yo estuviera ahí.
Y yo sin darme cuenta como me mirabas.
Caminabas junto a mí
Y yo sin darme cuenta,
tu mano quería tomar la mía.
Tus ojos querían ver los míos y yo no me daba cuenta.
¿Te acuerdas mi amado, cuando con sólo decir me encantan las flores Tú llenaste mi casa como un jardín?
¿Te acuerdas mi amado, cuándo con sólo decir me encanta ese aroma, Tú me llenaste de ese perfume con aroma a vainilla?
¿Te acuerdas mi amado, cuando me dijiste, confía en mí, yo cuidaré de ti, yo enjugaré tus lagrimas y me extendiste tus manos y yo tomé las tuyas y desde ahí nunca más soltaste las mías?
Gracias por tu amor y tu paciencia.
Gracias por hacerme recordar este primer amor, cuando cuidabas de mí, y yo no me daba cuenta.
Hope
"Soneto a Cristo Crucificado"
Abran las ventanas y contemplen el nuevo amanecer
El sol radiante nos anuncia que el día empezó
y hay otra oportunidad.
La brisa fresca habla de calma y de paz,
de esa que sobrepasa nuestro entendimiento,
de aquella que solo a los pies de Jesús podemos encontrar.
Abran las ventanas y perciban el olor de la hierba fresca bañada por el rocío.
Abran las ventanas que toda la creación
anuncia a su Creador.
12/05/2013
Y Todo Te Lo Debo a Tí, Señor Jesús
Mi Señor mi corazón reboza de emoción,
De alegría, de tranquilidad.
Realmente sobrepasa todo entendimiento.
Obras de maneras inesperadas.
Obras en los momentos precisos.
Cuando pensé que todo estaba perdido,
Mi corazón me dijo:
Espera en el Señor, y en ti esperé,
Cuando pensé que todo estaba perdido,
Recordé tus promesas.
... Y todo fue hecho según tu Palabra.
¿Te acuerdas mi Amado?
¿Te acuerdas mi amado, cuándo nos presentaron?
Tú ya me conocías desde antes.
Y yo sin darme cuenta como me mirabas.
Luego me invitaste a una fiesta,
¿Te acuerdas mi amado esa música bella en tu honor?
Y Tú tan contento de que yo estuviera ahí.
Y yo sin darme cuenta como me mirabas.
Caminabas junto a mí
Y yo sin darme cuenta,
tu mano quería tomar la mía.
Tus ojos querían ver los míos y yo no me daba cuenta.
¿Te acuerdas mi amado, cuando con sólo decir me encantan las flores Tú llenaste mi casa como un jardín?
¿Te acuerdas mi amado, cuándo con sólo decir me encanta ese aroma, Tú me llenaste de ese perfume con aroma a vainilla?
¿Te acuerdas mi amado, cuando me dijiste, confía en mí, yo cuidaré de ti, yo enjugaré tus lagrimas y me extendiste tus manos y yo tomé las tuyas y desde ahí nunca más soltaste las mías?
Gracias por tu amor y tu paciencia.
Gracias por hacerme recordar este primer amor, cuando cuidabas de mí, y yo no me daba cuenta.
Hope
"Soneto a Cristo Crucificado"
No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido;
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, señor; muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No tienes que me dar porque te quiera,
pues aunque cuanto espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
pues aunque cuanto espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
-Fray Miguel de Guevara (1585-1646)
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