El título de este blog es Un año más, basado en el pasaje que está escrito en el libro de Lucas ¿Recuerdas?, cuando el dueño del viñedo fue a ver la higuera y esta estaba seca, el dueño la quería cortar pero el viñador le dijo: "Señor -le contestó el viñador-, déjela todavía por un año más, para que yo
pueda cavar a su alrededor y echarle abono. Así tal vez en adelante dé fruto;
si no, córtela."
Quería que hoy nos sentáramos a conversar de nuestros hermosos jardines, del trabajo que hemos tenido este tiempo, ¿Sabes? Dios es tan real como el aire que respiramos, no lo vemos pero lo sentimos. Sí, su presencia se puede sentir, Yo te aseguro que vale la pena cualquier esfuerzo que hagamos para encontrarlo, ¿Las cosas no son fáciles?, No lo es para nadie, pero Jesucristo nos prometió su Santo Espíritu para ayudarnos.
Te estoy hablando a ti, a tu corazón. Este es un pequeño testimonio sobre mí. No quiero escribir sólo cosas lindas; quiero escribir lo que mi corazón anhela con pasión y es que a través de estas líneas Dios toque el tuyo, que cuando te digo que en la vida hay dificultades, aflicciones, sepas que yo también paso por ellas y que mi consuelo y mi esperanza es Dios, que cuando te digo hay que cuidar nuestra lengua, sepas que yo lo estoy haciendo de verdad, no es invensión, no son sólo palabras al aire, son palabras que yo tomo para mi vida también.
Muchas veces lo bueno que hago en menos de un segundo lo hecho a perder, otras veces reacciono mal ante situaciones que se me presentan, otras salen palabras groceras de mi boca, otras me encuentro pensando cosas vanas, ¿Pero sabes que es lo más lindo de todo esto? es que cada vez lo hago menos. Ahora cada vez puedo controlarme más, puedo controlar mi lengua, mis pensamientos, mi cuerpo, ahora se cuidar mi alma porque mi espíritu se regocija en Dios, porque cuando entiendo el sacrificio de Jesús en la Cruz, cualquier sacrificio que yo haga es insignificante.
No te desanimes, si pensaste que ya no harías más algo que te desagradaba y lo volviste a hacer, no eres el único, a todos nos pasa, lo importante es volverse a levantar y volver a intentarlo, puestos siempre nuestros ojos en el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Comentarios
Publicar un comentario