Asegúrense de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz amarga brote y cause dificultades y corrompa a muchos; Hebreos 12:15 Mientras empecé a reflexionar sobre este tema, pensaba que podría ocasionar que mi corazón tuviera raíces de amargura, que me cause dificultades, que pudiera afectar mi relación primeramente con Dios y con las personas a mi alrededor. Yo pensaba que no había nada guardado, nada secreto ni oculto, nada pendiente. Que equivocada estaba, La Palabra de Dios es tan real, como dice penetra hasta los huesos, detecta la enfermedad y raspa la herida hasta quitar la infección, duele mucho. Pero luego el derrama ungüento de amor y poco a poco nos cura. Sabemos que la raíz va por debajo de la tierra, no se ve, las raíces están ocultas, lo mismo va pasando con estas en nuestras vidas, tan ocultas pero forman parte de nosotros. Va creciendo hasta tomar fuerza. Alg...