¿Quién Señor, puede habitar en tu santuario?
¿Quién puede vivir en tu santo monte?
Salmo 15
Continúa el Salmo: Sólo el de conducta intachable, que practica la justicia y de corazón dice la verdad; que no calumnia con la lengua, que no le hace mal a su prójimo ni le acarrea desgracias a su vecino; que desprecia al que Dios reprueba, pero honra al que teme al Señor; que cumple lo prometido aunque salga perjudicado; que presta dinero sin ánimo de lucro y no acepta sobornos que afecten al inocente. El que así actúa no caerá jamás.
Puedes estar pensando: esto es imposible. ¿Quién habrá en este mundo que cumpla con todos estos requisitos?
Tratando de alcanzar lo inalcanzable podríamos caer en actos de sacrificios y esto es algo que a Dios no le agrada.
¿Entonces estamos perdidos? No. La repuesta nos la dio Jesús cuando dijo: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y al prójimo como a ti mismo. Lo único que se requiere de nosotros es nuestra obediencia, nuestro corazón dispuesto de manera incondicional para agradar a Dios.
Por amor a Dios vamos a ser obedientes a su Palabra y esta obediencia nos va a llevar a la santidad.
Tratando de alcanzar lo inalcanzable podríamos caer en actos de sacrificios y esto es algo que a Dios no le agrada.
¿Entonces estamos perdidos? No. La repuesta nos la dio Jesús cuando dijo: Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y al prójimo como a ti mismo. Lo único que se requiere de nosotros es nuestra obediencia, nuestro corazón dispuesto de manera incondicional para agradar a Dios.
Por amor a Dios vamos a ser obedientes a su Palabra y esta obediencia nos va a llevar a la santidad.
Comentarios
Publicar un comentario