Conocí a una jovencita muy linda, cada mañana ella llega caminando a su trabajo y pasa por donde estoy. En donde vivimos hace mucho calor, es agotador ... ella sale de trabajar diez minutos antes que yo, un día le ofrecí llevarla hasta el paradero del ómnibus, no me cuesta nada, igual tengo que pasar por ahí, sólo hago un pequeño desvío, a ella le cayó perfecto, lo que para mí no es nada, para ella son cuarenticinco minutos de caminata para tomar un omnibus y luego otro; el primer día que lo hicimos me preguntó cuanto me debía, yo le contesté: no te preocupes Dios paga. A pesar de que sé que no hago ningún esfuerzo extra sé que es una buena acción y sé que esto le agrada a Dios. Un tiempo después salí de vacaciones por dos meses y medio; cuando regresé ahí venía ella caminando, conversamos y me preguntó si podía llevarla en la tarde, claro que si! le dije, esa tarde cuando bajó del carro me dijo: ¿verdad que estás ahorrando en la alcancía del cielo? Esto me causó mucha gracia.
Me quedé con esa idea en la cabeza, recordando que ese día por la mañana había ido al banco para cerrar una cuenta de ahorro ya que sin anunciármelo, habían cambiado las condiciones del contrato; pensé entonces en la cuenta de ahorro que tengo en el cielo, ahí no me cobran mantenimiento, y el acuerdo de Dios es inalterable, jamás me va a decir me debes ... cuando tenga algún sobregiro y mi saldo esté en rojo por alguna mala decisión mia y me arrepienta Él mismo cancelará la deuda.
Me quedé con esa idea en la cabeza, recordando que ese día por la mañana había ido al banco para cerrar una cuenta de ahorro ya que sin anunciármelo, habían cambiado las condiciones del contrato; pensé entonces en la cuenta de ahorro que tengo en el cielo, ahí no me cobran mantenimiento, y el acuerdo de Dios es inalterable, jamás me va a decir me debes ... cuando tenga algún sobregiro y mi saldo esté en rojo por alguna mala decisión mia y me arrepienta Él mismo cancelará la deuda.
Para abrir una cuenta en el banco debes de tener un depósito directo mensual, o un saldo mínimo que ni diré el monto, mas para abrir una cuenta en el cielo sólo debes arrepentirte de tus pecados y reconocer que Jesucristo es el Señor el Hijo de Dios.
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