Entonces los habitantes de la región comenzaron a desanimar e intimidar a los de Judá para que abandonaran la reconstrucción. Y hasta llegaron a sobornar a algunos de los consejeros para impedirles llevar a cabo sus planes.
Esdras 4: 4 - 5
... Luego de que Dios tocara el Corazón del rey para dejar ir al pueblo judío y ellos empezaran la reconstrucción del Templo, como siempre ha sido y seguirá siendo, el enemigo comenzó a hacer lo posible para que la obra no continuara ... de tal manera que el trabajo quedó paralizado por algún tiempo.
Pero ¿Quién puede ir en contra de las disposiciones de Dios? Ellos estaban seguros en quien confiaban, de que eran siervos del Dios Viviente y así fue. A pesar que el rey que estaba gobernando en ese entonces ya no era el mismo a quien Dios había hablado, el ahora rey sabiendo quien es Dios, dio la siguiente disposición: Aléjense de Jerusalén y no estorben la obra de reconstrucción del templo de Dios. Dejen que reconstruyan el templo en su antiguo sitio.
Así como el pueblo escogido, debemos estar seguros del amor y del cuidado de Dios; entendiendo que esto es gracias a lo que Jesucristo hizo por nosotros en la Cruz, y estar convencidos de que si Él nos ha llamado a hacer algo, nadie podrá detener los planes que Dios tiene para nuestras vidas.
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