Ya que has guardado mi mandato de ser constante, yo por mi parte te guardaré de la hora de tentación, que vendrá sobre el mundo entero para poner a prueba a los que viven en la tierra. Apocalipsis 3: 10 Me llegó una publicidad para que instalara un servicio en casa, con una tentadora promoción, el regalo lo enviarían después de dos meses de activado el servicio. Cuando llamé para averiguar, les dije que había recibido esta carta y ellos me contestaron que no habría ningún problema, hicimos el contrato, pasaron tres meses, y mi regalo no llegaba, volví a llamar para preguntarles que pasaba y me dijeron: Señora mil y un disculpas pero usted no califica para esta promoción. Caí en la trampa de la tentación sin darme cuenta y perdí. No estoy exagerando, la tentación fue el beneficio que me ofrecían, el cual nunca llegaría y caí porque ahora d...