Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. Jeremías 17: 9 - 10 Una mañana echada en mi cama daba vueltas en mi cabeza lo que había escuchado en un estudio al que había asistido la noche anterior, estaba recordando y meditando palabras y situaciones específicas en las que se describía grupos de personas de diferentes temperamentos que daban vida a esta historia real; mencionaba haraganes, celosos, envidiosos, merodeadores ... este pensamiento no me dejaba, hasta que de pronto una voz me preguntaba: ¿Ana, a qué grupo perteneces tú?. ¿QUÉ, YO!!? Me levanté, quedé sentada en la cama, y así, sorprendida, como cuando uno va al doctor y te da un mal diagnóstico, me volví a echar para recibir una tomografía. Ajá!! como un cáncer, ahí...